Derecho penitenciario

En prisión las personas sufren incomunicación. Con su abogado, con su Juzgado, con su procedimiento, incluso con su familia, lo que con frecuencia les impide adoptar las decisiones que más le convienen. Por eso creo que una relación de confianza, sincera y trato cercano con el cliente y su familia son tan importantes como la práctica profesional y los recursos.

Conozco las circunstancias en que los internos se encuentran y por eso considero imprescindible establecer una frecuencia de visitas a prisión que evite en lo posible malentendidos, expectativas excesivamente optimistas y otras circunstancias que afectan muy negativamente la defensa legal del privado de libertad y a su vida en prisión.

Por su importancia y gravedad la prisión preventiva cuando es excesiva, o injustificada constituye motivo de la máxima preocupación, desgraciadamente muy generalizado en España. Por ejemplo cuando se usa con finalidades penales no previstas en la Ley (como pena anticipada) y en el caso de extranjeros de quienes se presumen de manera generalizada que la falta de arraigo en España supone un riesgo extremo de fuga. Colaboración con centros de acogida para conseguir permisos de salida, problemas de arraigo para obtener tercer grado, expulsión son los principales retos profesionales del día a día.

Cuento con larga experiencia en permisos de salida, recursos de revisión de grado, libertad condicional, sanciones disciplinarias, traslado de presos, regímenes de visitas, tratamientos médicos.